BOLETIN No.1 DEL CNA
Octubre de 1997
INTRODUCCION
La educación superior en Colombia se encuentra ante
la necesidad de responder de manera creativa al cambio del contexto en
que se desarrolla, contexto que afecta al quehacer de las instituciones
y el modo como ellas han de asumir sus responsabilidades sociales.
En efecto, el conocimiento tiene hoy una importancia central
en la producción; de él depende, crecientemente, la riqueza
de las naciones. Es claro además que actualmente el saber no es
sólo un factor de crecimiento sino un medio indispensable para
el mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad. Y por ser el
conocimiento invaluable patrimonio de toda la humanidad, nuestro país
no puede desconocer las exigencias de la comunidad internacional.
La reciente legislación colombiana derivada del
nuevo ordenamiento constitucional ha procurado atender estas necesidades
de cambio. Sin embargo, a pesar de los refuerzos realizados por los gobiernos,
por las instituciones y por diversos agentes del sector educativo para
desarrollar la educación superior, persiste una serie de limitaciones
cuyo efecto sobre la calidad del servicio es cada vez más visible:
heterogeneidad en los niveles de desarrollo de las instituciones, desigualdad
en las oportunidades de acceso a la educación superior, falta de
preocupación suficiente por la pertinencia social de los programas
que se ofrecen, oferta educativa segmentada y poco sensible a las grandes
necesidades sociales y desconocimiento del carácter estratégico
de la educación superior con la consecuente sumisión a las
demandas del mercado; todo esto, en un contexto de escasez de recursos
y baja cobertura.
La situación expuesta hace explícita la urgencia
de una estrategia de promoción y reconocimiento de la calidad de
la educación superior en Colombia.
Es en este sentido que el Estado, las comunidades
académicas y las instituciones de educación superior se
han comprometido en la conformación del Sistema Nacional de Acreditación
que garantice a la sociedad la alta calidad de las instituciones o programas
de educación superior que pertenecen a él. Este Sistema,
respetando la autonomía universitaria pero consciente de la responsabilidad
social que dicha autonomía implica, y asumiendo la necesidad de
afrontar las dificultades del sector educativo, busca:
- Propiciar el mejoramiento de la calidad de la educación
superior.
- Propiciar la idoneidad y solidez de las instituciones.
- Propiciar el autoexamen permanente de las instituciones
y programas académicos en el contexto de una cultura de la evaluación.
- Brindar información confiable al usuario de los
programas.
- Ser un mecanismo para que las instituciones rindan cuenta
ante la sociedad y ante el Estado sobre sus logros y sobre sus condiciones
internas de operación.
Nuestro país debe modernizarse sin perder su identidad;
es responsable de desarrollar su propio proyecto de Nación. Para
contribuir a ello, corresponde a las instituciones de educación
superior asumir el doble reto de ser contemporáneas y de preparar
los sujetos del desarrollo nacional en el contexto de los principios constitucionales
y de nuestra fisonomía geográfica, social y cultural, que
es al mismo tiempo una y diversa.
LA ACREDITACION
El Sistema Nacional de Acreditación se creó
para garantizar a la sociedad que los programas1 o instituciones de educación
superior acreditados tienen los más altos requisitos de calidad
y cumplen sus propósitos y objetivos.
La acreditación es un testimonio que da el Estado
sobre la calidad de un programa o institución con base en un proceso
previo de evaluación en el cual intervienen la institución,
las comunidades académicas y el Consejo Nacional de Acreditación.
El proceso de acreditación tiene tres etapas:
1. La Autoevaluación, realizada por la institución.
2. La Evaluación Externa, practicada por los pares académicos.
3. La Evaluación Final, realizada por el Consejo Nacional de
Acreditación a partir de los resultados de las dos evaluaciones
anteriores.A su término se configura el reconocimiento de la
calidad que servirá de base al Ministro de Educación Nacional
para expedir el acto de acreditación, o se opta por hacer recomendaciones
de mejoramiento de la institución o del programa.
La acreditación es voluntaria y temporal y comienza
por programas académicos de pregrado.
MARCO LEGAL
La Constitución Política de Colombia establece
que la educación es un derecho de la persona y un servicio público
que tiene una función social. Garantiza además la autonomía
universitaria.
La Ley 30 de 1992, que organiza el servicio público
de la educación superior, creó el Sistema Nacional de Acreditación
y determinó que ésta sería temporal y que a ella
podrían acogerse voluntariamente las instituciones que decidieran
hacerlo en ejercicio de su autonomía.
El Acuerdo 06 de 1995, expedido por el Consejo Nacional
de Educación Superior, CESU, (organismo rector de la educación
superior en el país) definió las políticas generales
de la acreditación, determinó que el Consejo Nacional de
Acreditación debería estar compuesto por académicos
y explicitó cada uno de los componentes del proceso de acreditación.
CALIDAD EN LA EDUCACION SUPERIOR
El reconocimiento, la búsqueda y la promoción
de la calidad en la educación superior son la razón de ser
de la acreditación.
La calidad de un programa o de una institución se
aprecia por el grado de cumplimiento de un conjunto de características
que expresan las condiciones que sería deseable lograr. Estas características
son dimensiones de la calidad de la institución o el programa y
hacen referencia al proyecto institucional que le sirve de orientación,
a los profesores con que cuenta, a la selección y atención
de los estudiantes a quienes forma, a los procesos de investigación,
docencia y proyección social que adelanta, al bienestar de la comunidad
que reúne, a la organización, administración y gestión,
a los egresados, al impacto que logra en el medio y a los recursos físicos
y financieros con que cuenta.2
La calidad es juzgada por las instituciones como culminación
de su procesos de autoevaluación. Además de ser la primera
etapa del proceso de acreditación, la autoevaluación es
un mecanismo que promueve la calidad de las instituciones en cuanto señala
sus fortalezas y debilidades, a la vez que le sirve de referencia para
sus procesos de transformación.
En segunda instancia, la calidad es juzgada por los pares
académicos encargados de la evaluación externa. Los pares
académicos son personas que reúnen calidades que los convierten
en ejemplo de lo que sería deseable como ideal de la formación
de un programa académico. Son profesionales experimentados y reconocidos
en su campo o expertos en aspectos importantes que deben ser evaluados.
Trabajan en equipo para asegurar el examen riguroso de los distintos aspectos
de la calidad y aplican los criterios, instrumentos y procedimientos definidos
por el Consejo Nacional de Acreditación.
El Consejo Nacional de Acreditación realizar la
evaluación final y, si es del caso, recomienda al Ministro de Educación
Nacional la acreditación de los programas. Para su juicio, este
Consejo tiene en cuenta las dos evaluaciones anteriores.
EL CONSEJO NACIONAL DE ACREDITACION
El Consejo Nacional de Acreditación, CNA, organismo
compuesto por 7 académicos, orienta el proceso de acreditación,
lo organiza, lo fiscaliza, da fe de su calidad y finalmente recomienda
al Ministro de Educación Nacional acreditar los programas e instituciones
que lo merezcan.
El Consejo define los parámetros para la acreditación,
esto es, los criterios orientadores de la evaluación, los factores
de análisis y las características de calidad que deben ser
examinadas. Propone, además, las variables y los indicadores que
pueden utilizarse para hacer la evaluación de las características.
El conjunto de estos elementos constituye el modelo de acreditación
contenido en los Lineamientos para la Acreditación.
Para la edición de este boletín, el Consejo
Nacional de Acreditación estuvo conformado por los siguientes académicos:
Emilio Aljure Nasser Pedro P. Polo Verano
Ramsés Hakim Murad José N. Revelo Revelo
Carlos Augusto Hernández R. Rafael Serrano Sarmiento
Luis Enrique Orozco Silva

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