BOLETIN No.2 DEL CNA
Marzo de 1998

INTRODUCCION

Los procesos de desarrollo de los países de América Latina, y en particular el momento histórico que vive Colombia, exigen de las instituciones de Educación Superior un compromiso cada vez más fuerte y explícito con la función social que cumplen

Reconocer el valor estratégico de la educación en la vida de la sociedad, en la modernización cultural, en el desarrollo de la producción de la riqueza y, por tanto, en el crecimiento económico y en el logro del bienestar de la población implica al mismo tiempo reconocer la necesidad de alcanzar niveles cada vez más altos de calidad en la educación superior. En estas circunstancias, lo que se ha llamado rendimiento de cuentas se convierte en un valor académico y en un medio que las instituciones emplean para hacer visible el modo como asumen sus responsabilidades con la sociedad.

Dentro de este contexto desarrolla sus tareas el Consejo Nacional de Acreditación. El Consejo lidera la acreditación en el país, pero los verdaderos protagonistas de este proceso son las instituciones de Educación Superior y las comunidades académicas. La acreditación en Colombia, como se sabe, es voluntaria; las instituciones han decidido comprometerse con ella haciendo uso de su autonomía y de su capacidad reflexiva y crítica.

Es importante que se conozca en el país el esfuerzo que algunas instituciones de educación superior vienen haciendo para lograr la acreditación y que se tenga información sobre las tareas que hasta ahora ha venido desarrollando el Consejo Nacional de Acreditación. Por ello, este segundo número del Boletín del CNA incluye el nombre de las instituciones y programas que han enviado la documentación completa para la apreciación de Condiciones Iniciales y han recibido la correspondiente visita del Consejo.

Ahora, cuando los programas más avanzados en el proceso de autoevaluación han llegado o están llegando a la etapa de la evaluación externa, estamos ad portas de las primeras acreditaciones, después de un juicioso y enriquecedor trabajo de autoevaluación. Se está, pues, consolidando en estos días la experiencia radicalmente nueva de la acreditación y en muy breve plazo el país conocerá cuáles han sido los primeros programas que han alcanzado el reconocimiento público de su calidad por parte del señor Ministro de Educación.

Para el proceso de autoevaluación externa, el CNA cuenta con un número amplio de candidatos a pares que han sido sugeridos por las instituciones y por las asociaciones profesionales o académicas. Actualmente se está en un proceso de selección de las hojas de vida presentadas y de recepción de nuevas hojas de vida. El primer grupo de pares ya ha comenzado su trabajo luego de la reunión de inducción con el Consejo. Es importante que los académicos y los profesionales más prestigiosos del país se comprometan con el proceso. No debe olvidarse que la legitimidad de la evaluación externa, y por lo tanto de la acreditación, depende en buena parte del reconocimiento de la autoridad académica de los pares por parte de quienes han de ser evaluados.

El Consejo sigue manteniendo el contacto con las instituciones de educación superior y particularmente con las que actualmente realizan su autoevaluación. Algunas de ellas ya tienen mucho que decir sobre los procesos que adelantan y pueden contribuir de manera importante en la labor pedagógica del Consejo; en las últimas reuniones convocadas por el consejo, los líderes de los procesos de autoevaluación en las instituciones que se encuentran más avanzadas han realizado exposiciones ante los colegas de otras instituciones sobre los métodos empleados y sobre los problemas encontrados. En el Boletín se mencionan los encuentros y conferencias nacionales en los cuales el Consejo ha trabajado con los académicos y con las instituciones de educación superior del país y las participaciones que ha tenido en seminarios, cursos y congresos internacionales en donde se ha expuesto y discutido el modelo de acreditación colombiano.

Se ha continuado el trabajo de conceptualización del proceso de acreditación y la reflexión sobre los grandes problemas de la educación superior; para algunos temas sobre los cuales podría decirse que no hay suficiente doctrina en el país, se ha solicitado el apoyo de reconocidos expertos.

Por último, es importante recordar que el Consejo Nacional de Acreditación y el ICFES están apoyando financieramente de manera parcial algunos de los procesos de autoevaluación conducentes a la acreditación.

El proceso de acreditación ha comenzado en firme en Colombia. El modelo de Acreditación colombiano se ha convertido ya en referencia importante para procesos similares en otros países. Pero el destino de esta importante experiencia de la educación superior dependerá de la profundidad del compromiso de las instituciones con las más altas exigencias de calidad.

Fomento y divulgación del modelo de acreditación

El Consejo ha venido realizando una labor pedagógica de divulgación y de consulta con la comunidad académica nacional sobre el Modelo de Acreditación que ha diseñado y sobre sus correspondientes procedimientos e instrumentos. Para ello, ha venido organizando y financiado seminarios y talleres que han promovido la apertura de espacios para el análisis y discusión de las bases conceptuales, legales, metodológicas y técnicas de la acreditación.

El modelo elaborado por el Consejo Nacional de Acreditación y contenido en el documento “Lineamientos para la Acreditación” se presentó en febrero de 1996, en reunión celebrada en la Hemeroteca Nacional con la participación de 200 rectores y altos directivos de las universidades, instituciones universitarias, intituciones tecnológicas y técnicas del país. Este mismo tema congregó en el mes de marzo a cerca de 400 personas entre vicerrectores, decanos y directores de programas académicos de las instituciones de educación superior de los CRES del Centro, Norte, Sur, Oriente, Occidente y Centro Occidente. Fueron sedes de estos seminarios la Universidad del Valle, la Universidad Industrial de Santander, la Universidad de Antioquía, la Universidad de Caldas y la Escuela Naval de Cartagena.

Las bases conceptuales del modelo de acreditación y el análisis de las características de calidad, variables e indicadores fueron temas de discusión con las comunidades académicas agrupadas por tipos de institución y por áreas del conocimiento. En el mes de agosto de 1996 se realizó en Paipa un Taller para 120 personas agrupadas según tipo de institución, y en Barranquilla, Medellín y Popayán en el mes de octubre de ese mismo año se celebraron talleres para las áreas de Salud, Educación, Derecho, Arquitectura, Ingeniería y Diseño a los cuales asistieron 210 académicos.

Para el análisis de la “Guía de Autoevaluación con fines de Acreditación de Programas de Pregrado” el Consejo convocó a Seminarios-Talleres que se realizaron en los meses de abril y mayo de 1997, en los cuales participaron las personas responsables de orientar los procesos de autoevaluación. A estas actividades que se realizaron con la colaboración del respectivo CRES en las ciudades de Medellín, Cúcuta, Barranquilla, Ibagué y Bogotá asistieron 419 participantes que tuvieron la oportunidad de discutir el instrumento elaborado por el Consejo como ayuda al proceso autoevaluativo con fines de acreditación.

En el mes de marzo de 1998 el Consejo Nacional de Acreditación realizó tres Seminarios encaminados a orientar los procesos de autoevaluación con fines de acreditación y a profundizar en la emisión de juicios de calidad. Esta actividad que se realizó en las ciudades de Palmira, Cartagena y Bucaramanga contó con la valiosa colaboración de la Universidad Nacional-Seccional de Palmira, de la Armada Nacional y de la Universidad Autónoma de Bucaramanga en cuyas sedes participaron personas. Las instituciones que han iniciado procesos de autoevaluación después de la visita de apreciación de condiciones iniciales realizada por el Consejo, tuvieron la oportunidad de discutir con los asistentes a estos seminarios la metodología que vienen desarrollando en la autoevalualción y los aspectos críticos que han encontrado durante el proceso.

Por otra parte, en cumplimiento de la política de fomento a la cultura de la acreditación, los miembros del Consejo Nacional de Acreditación han participado como conferencistas y panelistas, a solicitud de instituciones de educación superior y de asociaciones académicas o profesionales en eventos realizados en diferentes regiones del país y han divulgado el modelo a través de entrevistas en diferentes medios de comunicación.

Internacionalización del modelo de acreditación colombiano

En el proceso de consolidación del Sistema Nacional de Acreditación, el CNA ha considerado fundamental dar a conocer el modelo de acreditación colombiano, y las correspondientes guías de procedimiento, en distintos escenarios académicos internacionales. Esta acción ha permitido discutir el modelo con las comunidades académicas de otros países, contar con interlocutores permanentes en el ámbito internacional y alcanzar un liderazgo, hoy reconocido, que convierte a Colombia en referente obligado para los expertos interesados en el tema de la calidad y la acreditación de instituciones y de programas académicos de educación superior.

Con esta finalidad, el Consejo Nacional de Acreditación ha presentado el modelo de acreditación colombiano en eventos académicos convocados por distintas instituciones y entidades extranjeras.

Sistematización

El Consejo Nacional de Acreditación ha venido adelantando la estructuración de su propia Base de Datos que permite el manejo ágil y flexible de toda la información correspondiente al proceso de acreditación

En el desarrollo de este proyecto, el Consejo ha estado en contacto permanente con el ICFES, como Secretaría Técnica del CESU y como entidad encargada del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior, con el fin de armonizar los trabajos y de asegurar la articulación entre los dos Sistemas.

Apoyo a los procesos de autoevaluación

La autoevaluación es la base del proceso de acreditación. De una parte, en su inicio, ella expresa la voluntad política de la institución de adelantar un autoestudio que permita hacer explícitas sus fortalezas y debilidades y las de sus programas académicos, dentro del propósito de alcanzar y mantener la calidad deseable y de realizar los cambios necesarios para ello. Por otra parte, la autoevaluación es una referencia obligada para llevar a cabo la evaluación externa por parte de los pares y para poder adelantar la evaluación final que corresponde al Consejo Nacional de Acreditación. Por ello es preocupación constante del CESU y del Consejo que la acreditación se adelante de manera adecuada en cada institución y por eso la ha apoyado parcialmente y seguirá apoyándola con algunos recursos.

En el análisis de las solicitudes de apoyo que han presentado las instituciones se han tomado como criterios para analizar las propuestas :

  • La calidad y pertinencia del proyecto
  • El impacto esperado del proyecto en la institución y en el medio académico
  • La coherencia de los objetivos del proyecto con los procesos de autoevaluación con miras a la acreditación
  • La continuidad en los procesos de autoevaluación y acreditación en marcha en la institución

El interés demostrado por las instituciones en el mejoramiento de la calidad a través de los programas de autoevaluación con miras a la acreditación.

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Ultima Actualización: Enero 05 de 2009

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